jueves, 20 de julio de 2017

Camiseta rápida "Navajita Plateá"

En invierno me gusta dedicarme a costuras más elaboradas, con muchas piezas de patrón, remates complicados y perejiles varios. Pero en verano, lo que pide el cuerpo son costuritas sencillas, de esas que empiezas por la mañana y las estrenas por la tarde, como el vestido "Abanicos", la camiseta tuneada de Fer o esta camiseta, mismamente.
El modelo de hoy es la camiseta drapeada "Sculpture" del número 2/ 2015 de Ottobre Design. El modelo parece estar pensado para una tela de viscosa o seda fina y con caída, pero yo he usado una tela de camiseta de poliéster, un punto no muy elástico de fondo gris y estampado brillantemente plateado.
Tiene solo dos piezas, la espalda se corta doblada y el delantero, como tiene el drapeado en  un lado hay que cortarlo sin doblar. Como el drapeado hace que el patrón esté ligeramente en curva, hay que tener cuidado al colocar el patrón bien para cortarlo exactamente al hilo y que el drapeado quede bien luego.
La flecha señala el hilo, hay que tener mucho cuidado de cortarlo bien
Descontando eso, la prenda se cose en un rato. Como siempre que trabajamos con telas elásticas, podemos coser con remalladora directamente.
Lo primero es coser los pliegues del hombro que forman el drapeado en el delantero, puedes coserlos antes o simplemente hilvanarlos y coserlos a la vez que la costura del  hombro.
Yo drapeo, tú drapeas, ella drapea

Aparte de esto, las únicas costuras son las laterales y las de los hombros y ya tienes la camiseta lista para rematar. 
En realidad yo quería usar un hilo color plata metalizado en la remalladora y dejar las mangas, escote y bajo solo con ese remate, pero el hilo metalizado y mi remalladora no se llevan bien, el hilo se rompe, el borde se queda rizado...tengo que experimentar más, pero como quería coser rápido, de momento he tenido que buscar otras soluciones.
El bajo estaba claro, un dobladillo normal usando doble aguja. Para las mangas, que no van en una pieza aparte, he usado simplemente una tira de la misma tela doblada y remallada.
Tira remallada del revés
Y del derecho

Para el escote, también le he puesto una tira doblada. Tenía que haberla cortado al bies, pero no lo he hecho y me ha quedado un poco desbocado (y bastante feo, todo hay que decirlo). Se me ha ocurrido cortar la tira por el doblez (lo ví el otro día en una camiseta en una tienda) y ha quedado bastante mejor y le da un toque diferente. Además, al cortar la tira ya no tira (ya, no puedo resistirme a estas cosas, lo siento) y el escote queda suelto y hasta chulo.


Aquí se ve el corte. Por cierto, esta tijera tiene más años que yo
Navaja con cachas rosas: lo cuqui no está reñido con lo peligroso. De ahí el nombre de la camiseta.

Y esto lo cosí un miércoles por la tarde ¡y el jueves por la noche ya estaba lista para ir de concierto!

La faldita pantalón de lino es mi básico para las calores veraniegas
¡¡Kumbia Queers!!
Y estos brillos hay que compartirlos, así que nos vamos a RUMS. Y también a la página de Fans de Ottobre Design, que seguro que hay versiones geniales de esta blusa/camiseta tan chula.

jueves, 29 de junio de 2017

Jetacostura para señores molones. Camiseta para Fernando

¿Os acordáis de lo que es una jetacostura? Os refresco la memoria: se trata de una labor que se hace en dos patadas pero que parece mucho más elaborada y te permite presumir de tus habilidades costureras por la cara (de ahí su nombre).Aquí, un ejemplo.

Hoy tenemos una jetacostura masculina, que consiste en tunear una camiseta básica cortándole las mangas y poniéndole otras de otra tela. Se necesita:
  • Un señor encantador que mole mucho y que luzca con orgullo y satisfacción la camiseta. Puede ser novio, marido, hijo, hermano, padre, abuelo, amigo o director espiritual. En caso de que no sea molón del todo, el vestir esta camiseta hecha con tanto ingenio y amor hará subir su índice molonidad hasta niveles estratosféricos, advertidas quedáis...
  • Una camiseta básica lisa de cualquier color, que sea de la talla y le siente bien al señor en cuestión.
  • Un trozo de tela de camiseta o normal, cuyo estampado o color haga contraste y le vaya bien a la camiseta anterior. 
  • Tijeras, hilo.
  • Remalladora o, en su defecto, máquina de coser que tenga puntos adecuados para coser telas elásticas.
  • Opcional. Máquina de coser con dos portabobinas, para poder hacer el dobladillo con aguja doble.
  • Indispensable. Caradura para decir luego que te ha costado muchísimo trabajo y que has pensado muchísimo en el diseño.
Lo primero es cortar con mucho cuidado las mangas de la camiseta, justo por el filo de la costura. Antes de cortar, hay que señalar el centro y la parte delantera, que aunque parezca que son iguales, todos sabemos que no es así. Abriremos las mangas que hemos cortado y las plancharemos si es necesario, ya que las vamos a usar como patrón.
Extendemos una de las mangas (o las dos, pero tampoco hace falta) sobre la tela y la usamos como patrón para cortar. Dejaremos alrededor un centímetro de margen de costura y tres en el bajo para el dobladillo. Esta es una labor ideal para aprovechar retales relativamente pequeños, así que, si tenemos que cortar las mangas por separado, tendremos mucho, mucho cuidado de cortarlas encontradas y de tener en cuenta el delantero y el trasero. Si tenemos suficiente tela para cortarla doblada, pues mejor, menos trabajo.
Cortando
Yo he usado una tela de camiseta, esto es, elástica. Si se va a hacer con tela no elástica, yo la cortaría un poco mayor; por ejemplo, dejando dos centímetros alrededor de la manga en lugar de uno y frunciendo un pelín la copa por arriba,  para darle algo más de holgura.
Antes de coser las mangas a la camiseta, haremos el dobladillo con aguja doble si disponemos de ella, si no, con zigzag de tres puntadas, y si tampoco tenemos, con zigzag normal. Si no tenemos ninguna de las tres cosas, nos retiraremos a una cueva a meditar y dejaremos la costura para siempre. Una vez hecho el dobladillo, cerraremos la manga con remalladora o con un punto apropiado para tela elástica.

Aquí parecen un arco apuntado al revés
Y aquí, unas alitas
Por cierto, que en las fotos anteriores, sobre todo en la primera, se ve muy bien que las mangas NO son iguales por delante y por detrás.  Y también se nota que me encantan las composiciones geométricas.
Ya solo queda coserlas en la camiseta. Las colocaremos con cuidado para que coincida el centro de la manga con la costura del hombro y la costura de la manga con la lateral. Y comprobaremos una vez más que cuadra el delantero, que ya sé que a estas alturas estáis pensando que soy una pesada, pero luego no me vengáis con traumitas, que nos conocemos.
¡Y, hala, a coser la manga! Una vez más, usaremos la remalladora o un punto apropiado para tela elástica en nuestra máquina de coser normal.
La cigüeña nos da su aprobación: la manga está perfecta
 ¡Y a lucir palmito con una camiseta de diseño exclusivo!
¿Llevo una camiseta chula? Ou, yeah!
Elegante a la par que cómodo: listo para el turisteo cultural
¡Para obra de arte, la que llevo yo puesta!

Ni que decir tiene que esta jetacostura admite variantes: se puede sustituir una sola manga, poner cada manga de una tela, añadir un bolsillo, un detalle en la espalda... El único límite es lo que el señor molón se atreva a ponerse.
Y por si aún no os habéis dado cuenta, aquí se revela el misterio de qué he hecho con la tela que me sobró del vestido "Abanicos" que os enseñé la semana pasada

jueves, 22 de junio de 2017

Vestido rápido "Abanicos"

Pocas veces tengo tiempo de hacer una costura en un solo día, pero la semana pasada se concatenaron los astros. El miércoles recibí una  tela de estampado de abanicos japoneses de la tienda Con tela y punto. Un metro de algodón con un poquito de elastano con un tacto estupendo y muy fácil de coser. Un metro de nada que ya iréis viendo el juego que me ha dado...
Y el jueves era fiesta en mi pueblo y hacía un calor que invitaba a quedarse en casa. El universo me hablaba: "Coseeeeee...coseeeee..."  Y yo, si el universo se molesta en hablarme, ¡que puedo hacer sino obedecer!
8:00 Después del desayuno (café, cerezas y tostada con jamón) tengo esto sobre mi mesa.
 
¡Eres solo un metro, pero qué bien te voy a aprovechar!
Como tengo un patrón básico para prendas de punto, no me complico la vida. Pero como me gusta complicarme la vida, decido que una parte de la falda llevará el dibujo en vertical en lugar de en horizontal.

Por si no me he explicado bien, queda justo así.
8:30. Ya tengo el vestido cortado. Como es punto, voy a coser con la remalladora, que es algo que no hago casi nunca (suelo usarla solo para sobrehilar).
Cosiendo y remallando de una vez

9:00. Para el dobladillo, uso mi máquina AEG, que es muy básica, pero tiene dos portabobinas, lo cual me permite poner aguja doble, que va perfecta para rematar prendas de punto.


9:15. Tengo un FOE dorado precioso para rematar las sisas y el cuello. Para coserlo uso mi máquina Elna Lotus, que hace un zigzag de tres puntadas estupendo.

Que nunca nos falta algo brillante

10:00. Al probarme el vestido ya casi terminado, me doy cuenta de que el escote me ha quedado un poco bocón, así que pongo un par de elásticos en los hombros para cerrarlo un poco.

10:30. Le añado unos botones orientales cosidos a mano.
No me puedo resistir a Ali Express, tiene unas cosas estupendas
11:00. Añado otro detallito en la espalda por razones inconfesables (que os confieso en el pie de foto).
La unión del FOE no me ha quedado muy fina, así que la tapo con este lacito tan monísimo
A pesar de la facilidad y la rapidez de este vestido, me doy cuenta de que he usado todas las máquinas de coser y un montón de técnicas de costura. Mirad, mirad:
- Remallado.
- Costura con aguja doble para prendas de punto.
- Zigzag de tres puntadas para colocar el FOE.
- Zigzag simple para colocar el elástico
- Costura a mano para los adornos.
Las tres magníficas

Y por la tarde, cuando refresca un poco (solo un poco), ¡ya tengo un vestido nuevo para salir a dar una vuelta!

NO está al revés, es que es así

Las sandalias también son nuevas, estreno completo
Ha estado muy bien esto de recibir una tela, coserla por la mañana y estrenarla por la tarde. Y con lo que me ha sobrado he hecho otras cositas, que os iré enseñando.
Y con esta costura tan rápida, nos vamos a corriendo a RUMS.

jueves, 15 de junio de 2017

Coser para las amigas: la falda de lino verde de Maribel

Mi amiga  Maribel --  la dueña de esta falda -- es chic hasta decir "basta" y quedaría preciosa en las fotos, pero dice que no quiere por aquello de la intimidad. Y a mi me encanta y me conmueve que ella piense que por salir aquí la va a ver mucha gente, como si yo tuviera tantísima audiencia. ¡Que yo os aprecio muchísmo a todas las que me leeis, pero soy consciente de que tampoco sois una gran multitud! Aún así, respetando su deseo, solo saldrá la prenda.

Os contaré que coser para alguien tan elegante es una responsabilidad, no creáis. Sabía que tenía que hacer algo simple, pero impecable. Empezamos pensando en un vestido, pero al final "me sacó" dos faldas (¡a pesar de su apariencia amable, es una negociadora durísima!) de las cuales enseñamos ahora solo una que, por fin, tras árdua persecución de casi dos años, he conseguido fotografiar.
Tiene cabeza (y muy buena, por cierto), pero no quiere que salga

La tela es el ya famoso lino verde hoja que habéis visto en  la faldita pantalón que enseñé hace nadala falda "Summer in the city" y la blusa Polly. En total, he hecho cuatro prendas de esta tela: dos faldas, una blusa y un pantalón corto. Todo un éxito de mi campaña de aprovechar retales al máximo. Y más si son telas tan fantásticas como esta.

La falda de hoy es un patrón básico de falda con una pequeña variación: dos fondos o tablones, uno en la parte delantera y otro en la trasera que sustituyen a la abertura para darle amplitud a la prenda.
El patrón es la falda nº 2 del Burda Clásicos de 2013 (revista que comentaba aquí). Es una falda recta, con dos pinzas delanteras y dos traseras. Un modelo sin mayor complicación, pero que siempre queda muy bien (ya lo he hecho varias veces y en varias tallas). Normalmente lleva una abertura trasera, pero esta vez se sustituye con los tablones.
El lino se arruga mucho, ya se sabe, pero se ve el tablón trasero y lo bien que se ajusta por detrás

Y para acabar, los detalles de costura que le dan el puntito:

Cinturón y hebilla forrados de la misma tela y cinturilla con trabillas. Esto queda muy, muy profesional

Tapetas decorativas a modo de falsos bolsillos para adornar el delantero.

Como ya habéis visto, la falda queda muy ajustadita y por eso, aunque sea de verano, ha sido necesario ponerle forro. Y como ya es una falda bastante seria, el forro es de un color precioso, entre naranja y salmón. Me encanta poner detalles en las prendas que solo ve quien las lleva puestas. Me parece que es uno de los encantos de llevar una prenda que ha sido pensada solo para tí. Y como es solo para la dueña, el forro no lo enseñamos y se quedará como un secreto entre Maribel y yo, ¡ea!

jueves, 1 de junio de 2017

Aprovechando retales. Falda pantalón de lino verde

¡A Dios pongo por testigo de que nunca volveré a comprar telas! ¡Ni cremalleras, ni broches, ni un centímetro de cinta más hasta que no aproveche todo lo que tengo perdido por los cajones!
Así de dramática se puso la Dalia hace unos meses y, aunque ni ella misma se lo creía demasiado, lo está cumpliendo. Y basta ya de hablar de mi en tercera persona, que suena muy raro.

En esta temporada de sobriedad y virtud aprovechadora he sacado adelante dos vestiditos de niña, una falda de tul con una camiseta a juego y lo que os voy a enseñar hoy.
La tela que me llamó con penita desde un cajón -- "Tereeeeee, soy muy fresca para el verano y con un color muy combinableeeeeeeeee"", me decía, la pobre -- era un lino verde con el que le hice a mi amiga Maribel una falda muy bonita (pero de la que no ha querido mandarme fotos, la muy petarda) y para mi cuerpo serrano dos prendas que he usado y sigo usando muchísimo, tanto conjuntadas como por separado: la falda "Summer in the city" y la blusa "Polly" . "
Quedaban tres trozos bastante grandes y casi cuadrados y algunos más pequeños e irregulares. ¿Qué hacer? ¿Una falda? Tendría que ser pegadita, que no hay mucho material, y además ya tengo una falda de esa tela...¿Una blusita? Pues lo mismo, ya tengo una, va a parecer que voy de uniforme siempre...¡Ya está! ¡Un pantalón corto!
Siempre tengo problemas para encontrar pantalones cortos que me gusten, porque suelen oscilar entre la bermudita monjil (arggggggg) y la braga vaquera (más argggggggg).

Las piezas pequeñas son ideales para aprovechar telas
El patrón es el short nº 112 del Burda 7/2014.  El punto que me ha hecho escoger este patrón es que cada pernera va dividida en dos, lo cual resultaba ideal para aprovechar mis trozos pequeños de tela. Además, le he añadido cinco centímetros de largo para transformarlo en una faldita pantalón.

Divide (el patrón) y vencerás
Para cortar un patrón con poquita tela hay que tener en cuenta varias cosas. La primera es que no podrás cortar el patrón con la tela doblada, así que tienes que tener cuidado de cortar las piezas encontradas. Además, es más trabajoso porque tienes que cortar cada pieza por separado.
También está el estampado. En este caso, al ser una tela lisa, no hay dificultad, pero si tiene dibujos, también tendrás que acordarte de casar los estampados si es posible o, si no, al menos que vayan todos en la misma dirección.
Al final, de cada trozo grande de retal he sacado dos o tres piezas de patrón (eran 8 en total, más las dos de bolsillo), los bolsillos de una pieza alargada y la cinturilla y las trabillas de diversos trozos más pequeños que no servían para casi nada más. En la cinturilla he podido satisfacer una manía mía: aprovechar los orillos de la tela para no tener que rematar. Fijáos en la foto.
Ah, y para la cara interior de los bolsillos he cogido un trozo de forro azul turquesa que andaba también por mis cajones. Y la cremallera venía en un paquete de cinco de colores variados. Es verde y queda muy bien, pero si no, hubiera puesto una negra, marrón o lo que hubiera: estaba dispuesta a cumplir a rajatabla lo de no comprar NADA.

Mirad como se aprovechan los orillos para hacer una cinturilla más limpita


Aunque no te pongas cinturón, las trabillas siempre quedan bien

Cremallera verde, pero podía haber sido de cualquier otro color


Los botones, por supuesto, también aprovechados



Y como estoy loca de contenta desde que mi remalladora funciona bien, he dejado el dobladillo sin rematar, ¡ahí, a lo loco!
¡Sin dobladillo! ¡¡Cuánta osadía!!

Y al final me ha quedao una prenda muy cómoda, estupenda para ir en bici.
Posando
Y lista para salir por ahí
Y ahora me voy a RUMS, que seguro que hay montones de cosas chulas.

jueves, 25 de mayo de 2017

El batik y yo. Capítulo 7: el vestido "Thai Print" para Mª Carmen

El vestido "African Print" de la revista Ottobre 2/2016 tiene todas las papeletas para convertirse en un exitazo: tiene una línea que sienta bien prácticamente a todo el mundo, es sencillo de hacer, pero a la vez tiene su poquito de complicación para hacerlo interesante. Y, claro está, se han visto muchos por las redes, pero como admite gran variedad de tipos de tela, estampados y otras pequeñas variantes, todos resultan bonitos y muy diferentes.
Mi versión la he rebautizado como "Thai Print" porque la tela que he usado es un batik de algodón precioso que me traje de Tailandia como regalito para mi hermana Mª Carmen. 
Ya conocéis mi absoluta pasión por este tipo de tela: es bonita, alegre y colorida, tiene estampados fabulosos, se corta y se cose casi sola y encima, a pesar de ser de algodón, apenas se arruga. Siempre que he hecho algo ha quedado bien. Y podéis verlo aquí, aquí, aquí y aquí. Y también aquí o aquí.
La sencillez  de este modelo viene porque tiene pocas piezas  y el corte es muy fácil.
¡Se corta solo, oiga!
Las complicaciones (pequeñas pero interesantes) vienen con la abertura trasera en forma de lágrima y las vistas de la parte superior. Confieso que he sudado tienta porque cosí todas las vistas y luego, claro, no podía darles la vuelta. Después de mucho coser y descoser, opté por dejar los hombros descosidos y coserlos después por fuera.
Aquí es donde empezó a liarse la cosa
Al final ha quedado bien, pero me hubiera gustado hacerlo más limpiamente. Y me ha dado una rabia inmensa porque luego he visto que el año pasado se organizó un CC y lo explicaban todo estupendamente. Pero ya he aprendido: va ser la última vez que me lance a coser sin mirar en los internetes.
Y, sin más, aquí está la dueña aprovechando que hace un calor de muerte para estrenar su vestido, que, no es porque lo haya hecho yo y ella sea mi hermana, pero le queda estupendamente.

De lejos

De cerca



De frente.
¡Viva el batik! Y me voy al Blog de fans de Ottobre Design para ver otras versiones, que seguro que son preciosas también

jueves, 18 de mayo de 2017

Los vestidos de niña más cómodos del Universo

Tela e hilo elástico, no hace falta más

Lo primero, como siempre, es tomar las medidas. Para una niña basta con medir el contorno del pecho, el largo desde el escote hasta el dobladillo y el largo de las tirantas (la distancia desde donde queremos que llegue el escote hasta el hombro). Normalmente en una niña no habrá mucha diferencia de medida entre pecho, cintura y cadera, así que con esto nos bastará.
Una vez hecho esto, cortaremos dos rectángulos que tengan el largo que hemos medido para el vestido y de ancho la medida del pecho entera. Después tendremos que fruncirlas a la mitad y esto nos dará el vuelo necesario para la falda. Hay que dejar unos 4 cm por abajo para el dobladillo y otros tantos por arriba para la cabecilla, que le dará gracia al asunto. Los laterales llevan un margen de costura de un centímetro.
Una vez cortados los rectángulos, recortaremos un cuarto de círculo en cada lateral superior para formar la sisa. También puede hacerse sin sisa pero no será tan cómodo. En este punto remallaremos o sobrehilaremos todos los bordes. Seguidamente haremos el dobladillo superior que formará la cabecilla del fruncido.
Y ahora toca fruncir. Empezamos por señalar: El hilo elástico para fruncir irá en la canilla, así que las señales tenemos que hacerlas por el derecho de la tela. Y por eso tendremos cuidado especial en usar un señalador que se quite con facilidad. A mi me gustan mucho los rotuladores que se van con el calor de la plancha, pero no valen para todos los tejidos, así que habrá que probar antes en un retal. Yo las he marcado a un centímetro, pero puede ser un poco más o un poco menos.

Paralelas y para listas (perdón, no he podido resistirlo)
Marcaremos todas las filas que queramos fruncir, desde el borde de la cabecilla hasta que queramos.  Yo creo que como mejor queda es hasta más o menos debajo del pecho, pero si os enviciais y queréis seguir hasta la cintura, pues adelante.
Y ahora, por fin, vamos a empezar a fruncir. El hilo elástico lo colocamos en la canilla. La canilla hay que rellenarla a mano y además habrá que reducir la tensión del hilo inferior. ¿Que cómo se hace eso? Hay que colocar la bobina en el portabobinas. Como el hilo elástico es más gordito pasará con alguna dificultad. Normalmente el portabobinas tendrá un tornillo en algún sitio y habrá que ir aflojándolo y probando, hasta que veamos que el hilo pasa bien (tampoco demasiado flojo). ¡Ahora ya sabéis para qué sirve el destornillador que venía con la máquina de coser!

Tornillo y destornillador, una pareja perfecta

La tensión del hilo superior superior es la habitual, pero poned el mayor largo de puntada posible.
Antes de empezar, varias advertencias:
  • Si eres de las que se traumatiza cada vez que se le acaba la canilla en mitad de una costura respira hondo: se te va a acabar MUCHAS veces. Recordad que la canilla se llena a mano y que el hilo elástico es mucho más gordo que el normal, así que... tranquilidad...ommmmmmmmmmm...

Repite conmigo: ¡Se acaba la canilla y no pasa nada!

  • No cierres las costuras con puntadas al revés, déjalas sueltas y con bastante cabo sobrante de los dos hilos. Luego te explico por qué.
  • Cuando lleves varias costuras, la tela se empezará a fruncir (claro, para eso estamos haciendo esto, ¿no?). Debes ir estirándola, pero suavemente.
  • Igualmente, cuando lleves varias costuras, como la tela se va encogiendo por el elástico, te dará la impresión de que la costura se te va torciendo. Mantente firme y no te dejes engañar, que para eso te has tomado el trabajo de hacer las señales. Síguelas al dedillo y verás que el resultado es tan recto como...no sé, como algo muy recto, una regla, un carretera de la Meseta, una flecha, la disciplina de la señorita Rottenmeier, la masculinidad de Pérez Reverte...
Aquí ya se empieza a fruncir

Y aquí ya fruncido, por el revés

Y por el derecho. Las marcas se quitan con un golpecito de plancha

Una vez has acabado, mide a ver si la medida de cada pieza una vez fruncida equivale a la mitad de la medida del pecho. Lo más probable es que sea mayor, ya que el hilo elástico es flojito y no frunce mucho. En ese caso, tendrás que fruncir un poco tú tirando y anudando los extremos. Ya te dije que no remataras las costuras con puntadas del revés. Pues ya sabes  el porqué. No te preocupes mucho por los nudos y los hilos sobrantes, porque cuando cosas las piezas quedarán sólidamente rematados y podrás cortarlos tan ricamente.
Y ahora te queda solo hacer cuatro tiras de la misma tela con la medida que tomaste al principio de escote a hombro más lo que quieras dejar para un lazo o nudo. Esto permitirá ir alargando el escote y el vestido conforme su dueña crezca. Si quieres trabajar aún menos o no tienes más tela, una cinta comprada te hará el avío. Cuando tengas las tiras preparadas, las coses al vestido, claro, para que las vas a querer si no.

Lacitos a gogó

Solo te queda hacer el dobladillo y listo. Si te encuentras inspirada y te has quedado con ganas de fruncir, puedes añadir un volantito en el bajo.

Rosa primaveral


Azul y amarillo, colores playeros
Para las niñas son fresquitos, no aprietan y pueden correr y saltar. Para las madres, se lavan bien, no hay que plancharlos y, como estiran, pueden servir varias temporadas, incluso pasan de vestido a blusita.